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lunes, 4 de septiembre de 2017

Noruega - Agosto 2017


Después de muchos años queriendo visitar Noruega, por fin este año hemos podido. Hemos hecho una ruta en coche desde Oslo a los fiordos y hemos vuelto por el parque natural de Hardangervidda. Y qué voy a decir de Noruega que no se haya dicho ya en cualquier blog... Mucha naturaleza y paisajes y... ¡Carísimo todo! Y cuando decimos caro, es realmente caro para nuestro nivel de vida. En esta entrada en nuestro blog os explicaremos qué hicimos para recortar gastos. 

Los vuelos: esta vez volamos BCN-OSLO con SAS y OSLO-BCN con Vueling. De SAS diremos que no hay ningún beneficio ni detalle para las familias, no dan ni una pegatina a los peques y no tienen embarque prioritario para las familas. Lo bueno, que salimos y llegamos puntuales a Oslo. De Vueling, qué decir que no se sepa ya... Después de meses volando continuamente a Sevilla, ya conocía los retrasos que tienen siempre para volver a Barcelona, y así fue desde Oslo, al menos el avión salió, otra cosa es que desde Oslo tampoco tienen embarque prioritario las familias. Así que bueno, si tuviese que elegir teniendo mucho dinerito, ni SAS ni Vueling, con poco dinerito y con la oferta que encontramos en vuelos, sin duda vale la pena un poco de emoción low cost. 

El coche: esta vez hemos reservado con Hertz, como nos colgamos un poco a la hora de reservar al final con un código de descuento que buscamos en Google fue la mejor opción que encontramos. Importante, si alquiláis un coche en Noruega, no hay posibilidad de contratar online la cobertura total de la franquicia, y luego cuando te dicen los precios, son exageradamente caros (además del precio del coche). Aquí nuestra primera recomendación, comprar un seguro que cubra la franquicia del coche de alquiler desde aquí. A nosotros nos salió el seguro que cubría la franquicias todos los días del alquiler por 50€. Lo contratamos online con una empresa que se llama Sure Service (no nos pagan por la publicidad, pero como sólo encontramos dos sitios con este producto, creemos que puede ser útil para este o para otros viajes del prójimo).

La ruta: aquí es donde hay más "chicha", 12 días que en realidad se quedan en 10 de ver cosas. Hemos dormido en alojamientos de Airbnb y Booking, la mayoría de los cuales han sido cabañas o casitas individuales. El alojamiento no es muy caro, todo depende de todas las comodidades que se quieran. Si te alojas en cabañas sin lavabo ni agua ni luz, el precio se aminora mucho, pero evidentemente, con niños, esto era impensable, todas nuestras cabañas tenían agua, luz, lavabo e incluso wifi en algún caso.

  • 24 de Agosto: Barcelona - Oslo - Ringsaker. En el aeropuerto de Oslo recogimos el coche de alquiler y nos dirigimos a Ringsaker, un pueblo a 2 horas de Oslo para ir avanzando en nuestro camino. Ya de camino alucinábamos con los paisajes... y eso que estábamos sólo en una carretera. En Ringsaker nos alojamos en la casita - apartamento de Rumi, la verdad es que fue una pena no podernos quedar más que una noche, el sitio estaba totalmente equipado, las camas supercómodas y decorado con muy buen gusto. Además decir que, aunque estuvimos poco, Rumi fue muy simpática y agradable tanto con nosotros como con los peques. Nos ofreció incluso una trona y antes de llegar se preocupó de que llegasemos sin problema.. Recomendado!
  • 25 de Agosto: Ringsaker - Lillehamer - Ringebu - Rauma. Este día no esperábamos ver mucho, nuestra idea era ir avanzando lo máximo posible hacia Trollstigen. Decidimos hacer una parada en Lillehamer para ver el pueblo y las pistas de salto de ski, la verdad es que a mi personalmente no me gustó mucho, creo que el Museo de la cultura que hay vale la pena, pero no nos dio tiempo a verlo. Teníamos pensado ir a Lom a ver la iglesia (a partir de ahora Stavkirke), pero nos desviábamos mucho y decidimos hacer una parada en Ringebu para ver la Stavkirke de allí, ya que nos cogía más de camino y también habíamos leído que era muy bonita. Alrededor hay mucho césped, bueno, en realidad son tumbas con césped, y los peques estuvieron leyendo una por una toda la gente que allí descansaba... (Para estirar las piernas no está mal). De camino a Rauma, nuestro destino final, hicimos una parada en un área de descanso para comer y luego ya directos al punto de partida para adentrarnos en una de las carreteras más bonitas de Noruega. En Rauma nos alojamos en una casa que alquilaba habitaciones, en este caso, fue "correcto" pero no lo recomendamos, eso de compartir lavabo con tanta gente, no es muy práctico (y diría que tampoco agradable, aunque los compañeros eran simpáticos, había mucho cagón en la casa, la simpatía no compensa el olor).

Lillehamer

Ringebu
  • 26 de Agosto: Rauma - Trollstigen - Stigfossen - Alesund - Eidsdal. Rauma está a pocos kilómetros de la parte de abajo de Trollstigen (o la carretera de los trolls). La verdad que desde abajo ya es una pasada ver las curvas y la cascada Stigfossen. Una vez pasadas las curvas, se puede acceder por unas pasarelas para ver las cascadas y el paisaje, a los peques, a pesar del frío, disfrutaron asomándose por ellas. Lo que nos pareció una pena es que todo estaba lleno de "piedras apiladas zen", no es nada bonito cuando se abusa y están destrozando con esto un entorno precioso. A pesar de esto, es una parada obligatoria si vas a Noruega, nos encantó. Pensábamos que íbamos a tardar más en hacer todas las curvas de Trollstigen, y la siguiente parada en principio era Eidsdal donde llegaríamos con un ferry, así que decidimos comer de camino a Alesund, dar un paseo por allí y luego volver para coger el ferry desde Valldal. En Eidsdal nos alojamos en Hesthaug Gard en una cabaña preciosa al lado de un riachuelo. También, muy recomendable y limpísimo. 

Trollstigen

Trollstigen
  • 27 de Agosto: Eidsdal - Geiranger - Hellesylt - Briksdal - Lunde. Desde Eidsdal, fuimos a hacer el recorrido en ferry por el fiordo de Geiranger que nos dejaría en Hellesylt. Este ferry lo cogen muchos turistas que bajan de los cruceros, estos van a pie, así que pensamos que es difícil quedarse sin plaza, de todas formas, nosotros al ir con el coche, preferimos curarnos en salud y tener la reserva hecha desde casa. En la cola para embarcar, revisan que estés en la lista y ya te hacen pasar. El recorrido del ferry es una pasada, fotos de paisajes donde mirases, las cascadas, entre ellas la cascada de las Siete Hermanas, las cabañas abandonadas, el fiordo en si mismo... Muy bonito y relajado. Por suerte, aunque hacía frío, cuando las montañas no lo tapaban, hacía sol y pudimos disfrutar del paseo en barco. Una vez en Hellesylt fuimos a ver el glaciar de Briksdal, eso sí, desde abajo, porque por la hora que era y teniendo que llegar a Lunde, si hubiésemos intentado subir, se nos hacía de noche. Nuestro alojamiento esa noche fue en Lunde Turiststasjon, también muy apañado y con todo lujo de detalles. Muy cerca de un lago, para dar un paseo si el tiempo acompaña. Linda, la dueña, también muy maja.   
Fiordo de Geiranger

Glaciar Briksdal

  • 28 de Agosto: Lunde - Flam - Myrdal - Flam - Bergen. Este día fue el que peor tiempo nos hizo, a pesar de ello, también tuvimos suerte, porque casi toda la lluvia fuerte fue en el trayecto desde Flam a Bergen. Desde Lunde nos dirigimos a Flam, para subir en el Flamsbana, un tren antiguo que va por la montaña hasta Myrdal. Myrdal no tiene nada para ver, así que lo más inteligente es no bajar del tren, sobre todo si llueve, cambiar de lado y volver a Flam. El lado "bueno" en el tren de ida a Myrdal es el derecho y en la parada Kjosfossen dejan bajar y hay una sorpresita para los peques, así que si vais, tenéis que estar muy atentos. A C la sorpresita le emocionó y después al volver al tren tenían un regalo para los peques, un spinner, una libreta para colorear y unos lápices. Una vez en Flam, comimos en una de esas mesitas picnic de madera que hay en todas partes y ya directos a Bergen resguardados de la lluvia en el coche. En Bergen nos alojamos en el apartamento de Reine, también con unas vistas impresionantes a pesar de la lluvia, equipado totalmente y muy muy grande para que los peques se pudiesen mover a sus anchas. Además, nos subió algunos juguetes de sus hijos para que pudiesen jugar mientras estuviésemos alojados. El apartamento no es céntrico, pero nosotros sólo lo queríamos para dormir, porque al día siguiente ya iríamos en coche a Bergen centro, lo dejaríamos en un parking y de allí una vez visitado, iríamos ya hacia nuestra siguiente parada. 

Tren de Flam

Parada con sorpresa
  • 29 de Agosto: Bergen - Kinsarvik. En Bergen hicimos lo típico, visitar Bryggen para ver las típicas casitas, luego el mercado de pescado y después estuvimos callejeando y viendo el parque Byparken, donde los peques estuvieron jugando un rato y tocando un xilófono gigante que hay en unos bancos. No subimos en el funicular, ya que estaba nublado y no íbamos a ver nada, pero si hace un día un poco despejado, creo que es una visita indispensable. Después de comer, ya recogimos el coche y camino a Kinsarvik, donde nos alojaríamos en un apartamento con vistas al fiordo de Hardanger. Para llegar allí, pasamos por el puente de Hardanger, y pasamos por unos túneles que tenían rotondas dentro! Nuestro alojamiento estaba bastante bien, las vistas totalmente de Instagram. Lo único es que no llegamos a conocer a los dueños, aunque estaban en casa, no nos vinieron a saludar ni preguntarnos  nada, así que bueno, la experiencia fue un poco extraña. Hicimos dos noches. 
    Mercado de pescado

    Bergen
  • 30 de Agosto: Kinsarvik - Latefoss - Langfoss. Como íbamos a hacer noche de nuevo en Kinsarvik, el día nos lo tomamos con más calma, no madrugamos, y como chispeaba, decidimos ir a ver dos cascadas (Latefoss y Langfoss) y comer de pícnic cuando aflojase. A mi me gustó mucho más Latefoss que Langfoss, la vi como más brava, no sabría explicarlo. Langfoss me dio la sensación de ser un punto turístico más, si volviese a ir, la obviaría. Una vez hecha nuestra ruta de las cascadas, vuelta a casa para recoger todo y poder irnos prontito a dormir.
    Latefoss

    Langfoss
     
  • 31 de Agosto: Kinsarvik - Voringfossen - Hardangervidda- Al.  De Kinsarvik tomamos rumbo hacia al parque Natural de Hardangervidda, hicimos una parada en Vorignfossen, una cascada espectacular con varios miradores para ver la caída de agua. Además hay senderos por donde poder asomarte, eso sí, agarrando bien fuerte a los peques, porque si se caen por ahí, no les vemos más. Hay un mirador justo delante de un hotel, donde hay pasarelas parecidas a las de Trollstigen, la verdad es que está muy bien y parecía que lo estaban reformando, así que quedará incluso mejor. Después de esta parada ya nos adentramos en Hardangervidda, las temperaturas a medida que avanzábamos bajaban hasta los 9 grados, el paisaje, eso sí, espectacular, con miles de lagos y nieve perpetua. Hacía mucho aire, y la verdad que ese frío no era muy soportable para nosotros, peeero, nuestra hija, cuando llega la hora de comer, no perdona y ni que caigan chuzos de punta, nos hizo comer en una mesa de pícnic de las miles que hay en Noruega, en medio de la tundra. Frío no, lo siguiente... Pero ella feliz con su termo de albóndigas... De ahí, ya fuimos hacia Al, donde dormiríamos en la cabaña de Svein, simplemente PRECIOSA y con todo lo necesario. La cabaña era restaurada, pero del 1700. También muy recomendable. Además, la granja donde se encuentra tiene algunos animalitos, columpios y de nuevo, unas vistas y un paisaje, de postal. Nos dio mucha pena estar una sola noche. 
    Voringfossen
          
Hardangervidda frío frío

  • 1 de Septiembre: Al - Oslo (Aker Brygge). Nos levantamos pronto para recoger, y ya fuimos camino a Oslo para devolver el coche de alquiler. Hertz no cobra extras por devolver en otro lugar dentro de la misma ciudad donde se ha alquilado, así que localizamos un hotel cerca de nuestro alojamiento donde realizaban recogidas y allí lo entregamos. Después de comer nos dedicamos a callejear para ubicarnos y estuvimos por el puerto dando un paseo. La verdad que nuestro alojamiento era bastante céntrico y dando un paseo enseguida te plantabas en el centro de la ciudad. La parte del puerto, es muy agradable para pasear y hay mucho ambiente, nos gustó mucho.  
    Paseo por Aker Brygge
  • 2 de Septiembre: Oslo (Norsk Folkemuseum). Por la mañana cogimos el ferry que te acerca a la península de los museos y fuimos directos al museo de Cultura Noruega, hizo mucho sol, así que fue ideal una visita a un museo al aire libre. En este museo se pueden ver las distintas construcciones y tipos de casa de toda Noruega. Además hay animalitos, gente vestida de época enseñando oficios artesanos... Está muy bien para ir con los peques, ya que van entrando en todas las casitas, pueden correr libres sin molestar y se lo pasan muy bien. A esta visita dedicamos prácticamente todo el día, como acabaron molidos, decidimos no forzar y volver tranquilamente a nuestro apartamento.
          


Norsk Folkemusem

  • 3 de Septiembre: Olo  (Museo del Fram - Parque Vigeland). Volvimos a coger el ferry de los museos, esta vez para visitar el Museo del Fram, ya que nos quedamos con las ganas de visitarlo el día anterior. En este museo se encuentra el Fram, el barco original que se utilizó para las exploraciones polares y lo mejor es que se puede entrar y ver su interior. En el museo además hay una proyección de una película donde se explica rápido y bien como fue "toda la historia" y hay experiencias que simulan cómo fue arrastrar un trineo cargado entre la nieve para los exploradores o una cámara que se supone que reproduce el frío que pasaron. También es un museo muy recomendable para los peques, los nuestros salieron encantados. Por la tarde fuimos en tram al parque Vigeland, ya que siempre habíamos leído que era una visita imprescindible y así tanto C como G aprovecharon para correr libremente por allí. Estuvimos viendo las esculturas y el monolito. Encontramos una guardería dentro del parque y, aunque era domingo, la parte del patio estaba abierta al público, así que entramos igual que otras familias que estaban allí con sus hijos. Los peques disfrutaron de lo lindo en el arenero jugando a comidas y yo aproveché a chafardear por las ventanas... Me fijé que igual que nuestros peques, que dejaban la chaqueta de entretiempo en la guarde para salir al patio, ellos también dejan los trajes para la nieve y los chubasqueros, deben salir al patio aunque nieve o llueva, sino los pobres no saldrían nunca. Y aquí se acaba nuestra ruta, vuelta al apartamento a recoger y hacer maletas. 

  
Museo del Fram
Parque Vigeland

  • 4 de Septiembre: Oslo - Barcelona. Vuelta a casa, se acabo...

Cosas que nos sorprendieron de Noruega:

  • Reciclaje: en todos los supermercados hay unas máquinas para reciclar envases que te devuelven dinero para la siguiente compra. La conciencia ecológica no tiene nada que ver con lo que tenemos aquí por desgracia. Vale que en teoría les están devolviendo una "fianza" que han pagado por adquirir estos productos, pero es una idea que se debería implantar en todo el mundo. 
  • Áreas de descanso: son lo equivalente a lo que nos encontramos en nuestras autopistas, donde hay cuatro mesas roñosas y con suerte dos árboles. En Noruega las áreas de descanso tienen mesas de madera que están impolutas, la mayoría tiene lavabo (LIMPIO, con papel del WC, jabón y papel para secar las manos) y algunas incluso con columpios. 
  • Puestos de fruta en la carretera: según la zona, los agricultores ponen sus puestos de fruta en los laterales de la carretera o incluso en las áreas de descanso, puedes encontrar manzanas, zumos, cerezas, ciruelas, fresas, frambuesas... recién cogidas. Bien, pues lo de que ponen sus puestos, es poner el puesto, dejar una hucha para pagar y ya está. La gente coge la fruta, deja el dinero y ya. No hay nadie que vigile, confían en la buena voluntad de la gente. Os imagináis esto aquí??? Impensable, se llevarían la fruta, la hucha y el puesto entero.
  • Hablando de buena voluntad y confianza ciega, otra cosa que nos llamó la atención es que los alojamientos (excepto en Oslo) dejan las llaves puestas sin ningún problema, si no coincides con los dueños, puedes entrar directamente e instalarte por tu cuenta. 
  • Madres con niños a partir de las 14:00: no sabemos a qué hora salen de trabajar, pero alucinábamos de ver a tanta mamá con carrito a esa hora, supongo que a esa hora recogen a los peques de las guardes, que por cierto, chafardeé una por una ventana (estando vacía) y realmente, son una pasada... Lo que vemos en los reportajes de la tele sobre los países nórdicos existe. 
  • Obras: vimos infinitas obras de mejora de las carreteras y construcción de nuevos túneles. Alguna carretera que quedaba en un solo carril, cuando tocaba avanzar a nuestro sentido, nos escoltaba a todos los coches una furgoneta de la obra, vamos que esa furgoneta se dedicaba todo el día a ir guiando a los coches de un extremo a otro de la obra. Luego para llevar cemento a las obras, vimos HELICÓPTEROS! O sea, un despliegue de medios impensable para nosotros. 
  • Pan: además de caro, el pan se puede comprar cortado o sin cortar en el supermercado, si lo quieres cortado, hay una máquina disponible allí y te lo cortas tú mismo. Otra cosa impensable para nosotros, que seguro que se nos ocurriría meter de todo a ver cómo sale cortado... jajaja. 
  • Mesas de pícnic: además de en las áreas de descanso, hay mesas de madera con asientos en cualquier lugar, además están limpias. Esto nos iba perfecto para hacer nuestras paradas para comer. 
Maneras de ahorrar en un viaje a Noruega:

Como hemos comentado al principio y como ya sabíamos, Noruega es caro de narices, muy caro, carísimo... Una vez comprado nuestro vuelo, que fue bastante económico, la preocupación era cómo podíamos no gastar tanto estando allí. Os contaremos qué hicimos para no dejar la cuenta tiesa justo antes de la vuelta al cole. 

  • Comida: Una de nuestras maletas facturadas fue llena de comida. La comida en Noruega es impagable para nosotros, para que os hagáis una idea, el pan más barato, costaba unos 7€. Nuestra maleta fue hasta los topes de comida hasta llegar a los 23 kilos permitidos. Estuvimos mirando en Google ideas de productos que no se echasen a perder y que no necesitasen nevera, pero no encontré nada más que ideas como "embutidos", cuando en realidad, se pueden llevar muchísimas cosas, aquí algunas de nuestra lista:
    • Arroz
    • Macarrones
    • Raviolis
    • Pasta para sopa
    • Briks de caldo de medio litro
    • Sopinstant
    • Sobres de pasta carbonara 
    • Jamón (of course)
    • Fuet
    • Lomo
    • Chorizo
    • Palitos de pan
    • Compotas de fruta
    • Atún
    • Falafel (sobres del preparado que se preparan con agua)
    • Albóndigas de la marca Carretilla (dan el pego totalmente)
    • Tomate frito
    • Callos con garbanzos
    • Yogures sin frío
    • Latas de paté
    • Latas de ensalada de cereales (las de pasta están malísimas, no cogerlas jamás)
    • Tomates para el pan (sí, nos cupieron y los llevamos para los bocadillos)
    • Frankfurts
    • Nescafé 3 en 1 (café+leche+azúcar)
    • Madalenas
    • Galletas
    • Chocolate
    • Plátanos (verdes, que sino se chafan)
    • Aceite
Luego el resto de comida, ya lo compramos allí, huevos, yogures, pan, carne, fruta, verdura y pescado (salmón, evidentemente). Pagamos por unas judías verdes 11€ el kilo, así que imaginad como las seleccioné, UNA A UNA!
Para beber, agua y del grifo, allí la gente no compra botellas de agua como aquí, y hacen bien, porque el agua del grifo está buenísima, nada que ver con lo que sale de nuestros grifos. Nos llevamos nuestras 4 cantimploras y las fuimos rellenando sobre la marcha. Las cervecitas, al volver a casa!

A la hora de hacer compras, porque se tienen que hacer inevitablemente, hay que ver en qué super te metes, los precios varían bastante. El más económico sin duda es KIWI, y a muy malas, si no se encuentra otro, el BONPRIX o el REMA 1000. Al resto mejor ni entrar a no ser que se esté muy desesperado. 
  • Alojamiento: sobre todo tener cocina, de esta manera evitas tener que comer fuera. El alojamiento en sí no es caro y la verdad es que hay bastante oferta. Otra cosa a tener en cuenta para los alojamientos es llevar tus propias fundas nórdicas y toallas, y realizar la limpieza tú mismo, ya que en muchos lo cobran y la verdad es que a precios bastante caros para nosotros. 
  • Coche: esto nosotros no lo hicimos, pero hay que reservar con tiempo, en cosa de un mes, pagamos 100€ más por el mismo coche. Por otro lado, lo que os comentábamos de los seguros que cubran la franquicia, por poco dinero, nos podemos curar en salud, porque pagar una franquicia de un coche noruego, sí que puede acabar con nuestros ahorros. También, a poder ser, el coche que sea diésel, consume menos y es más barato repostar (dentro de que es caro también), vale la pena pagar un poco más por el coche y ahorrar en al repostar. 





viernes, 15 de julio de 2016

Croacia - Julio 2016

Este verano no hemos viajado en avión, sino que hemos hecho una ruta en nuestro propio coche por Croacia, pasando por Italia, Eslovenia y Francia.

Muralla de Dubrovnik
A Croacia hemos llegado en ferry, partiendo desde Barcelona hasta Civitavecchia, conduciendo desde Civitavecchia hasta Bari y cogiendo allí otro ferry que nos llevaría hasta Dubrovnik. Desde Dubrovnik fuimos subiendo hasta llegar a Eslovenia y desde allí, hacia casa de nuevo. Después de haber realizado la ruta, nos hemos dado cuenta que hemos acertado 100% empezando a visitar Croacia desde abajo, ya que la mayoría hace la ruta en sentido contrario (a veces porque los países de origen tampoco permiten hacer lo que hemos hecho nosotros, alquien que llegue desde Austria, no puede coger un ferry igual que hicimos nosotros), lo mismo para entrar en Eslovenia, en la frontera de Croacia a Eslovenia no hubo ni que parar, en cambio de Eslovenia a Croacia, había colas kilométricas.

En esta entrada del blog, voy a indicar los alojamientos donde estuvimos, ya que en todos estuvimos muy bien y se merecen un poco de "publicidad" por nuestra parte. 

  • Día 1:  Barcelona  - Civitavecchia 
Nuestro periplo empezó en Barcelona, de donde salimos en ferry hacia Civitavecchia (Italia). La naviera era Grimaldi Lines, a mi no me gustó mucho a experiencia con esta compañía, salimos con mucho retraso, el personal de información no era todo lo agradable que debería ser, los camarotes aunque eran modernos, no estaban muy pulidos, pero bueno, las camas estaban limpias y tampoco íbamos a comer en el suelo... El problema del los retrasos es que, o tienes algo con lo que entretener a los peques, o allí, con tan pocas cosas para poder hacer, se pueden volver medio locos... Por suerte, llevábamos la tablet y así pasaron el rato viendo dibujos hasta poder subir al barco.
Al llegar, teníamos reservado un bed and breakfast donde pudimos descansar de fábula (menos mal!).

Country Cottage Civitavecchia
  • Día 2: Civitavecchia - Bari
No nos levantamos muy tarde porque teníamos que cruzar la bota de Italia casi hasta el tacón, según el gps eran unas tres horas, pero hay que decir que nuestro gps es muy optimista siempre. Así que después de desayunar cogimos "carretera y manta" hasta Bari donde teníamos que coger el ferry que nos llevaría, por fin, a Croacia. 
Cogimos la autopista y por suerte el trayecto fue rápido y fluido, no había mucho tráfico y pudimos llegar sin problema a Bari. Allí teníamos que ir a una especie de descampado a sacar los billetes en la taquilla y esperar en el coche hasta que nos llamasen. La compañía escogida fue Jadrolinija, que es la compañía nacional croata. Tuvimos la mala suerte de que también este ferry salía con retraso, tendríamos que haber salido a las ocho y al final salimos a las dos de la mañana, una odisea hasta que nos vimos en nuestro camarote ya durmiendo... He de decir que el personal del barco era muy muy muy agradable, el barco muy kitch y bastante trotado, pero con encanto y limpísimo, además, al alojarte en camarote te incluían desayuno, así que dentro de lo malo de la espera, luego no fue tan mal. Como recomendación, nosotros éramos cuatro, pero cogimos un camarote triple, de manera que G, el más peque, dormía compartiendo cama pero con billete butaca, que para los menores de 4 años es gratis. También desayunó gratis, pero esto fue por su cara bonita :) 

  • Día 3: Bari - Dubrovnik
Por fin, por la mañana, llegamos a Dubrovnik, control de aduana en el puerto y ya directos a nuestro alojamiento. Hay que decir que aunque los ferrys saliesen con retraso tanto en Barcelona como el Bari, luego el retraso en llegar no equivale al retraso en salir, nuestra suposición es que se dan "más caña" hasta que vuelven a tener el horario de la línea puntual de nuevo. 
En Dubrovnik, por precio, vale más la pena no alojarse muy cerca de la ciudad vieja, porque además de que es imposible aparcar, los alojamientos son mucho más caros. Nosotros optamos por alojarnos en un apartamento en el barrio de Lapad y la propietaria nos indicó donde podíamos aparcar sin tener que pagar nada. Así dejamos el coche aparcado los dos días que estuvimos allí y utilizamos para movernos el autobús, que se cogía y nos dejaba en la misma puerta de casa. 
El primer día lo dedicamos a, lo primero, comprar una tarjeta para el móvil. Nuestra recomendación es no pagar roaming (de momento se paga, al menos en Movistar), ni comprar bonos con nuestras compañías, sino comprar una tarjeta en destino. Nos habíamos documentado antes por internet y escogimos una tarjeta prepago de Tele2, con la que podíamos llamar y navegar sin problema durante nuestra estancia en Croacia. Nos fue de perlas, porque así, podíamos avisar a los alojamientos de nuestra llegada y no tener ni que esperar ellos, ni esperar nosotros a nuestra llegada y también utilizar el google maps cuando nos desubicábamos visitando alguna zona. 

Después de nuestra compra, ya cogimos el autobús destino la ciudad vieja. La verdad es que impresiona mucho ver la ciudad amurallada, es muy bonita, lo único es que está abarrotado de turistas, porque desembarcan millones de cruceros y la ciudad no es tan grande como para absorber tanta afluencia de gente. Nosotros no subimos a la muralla, porque íbamos con el carrito, pero principalmente porque hacía mucho sol aún a la hora en que hicimos la visita y podríamos haber cogido una insolación por lo menos. Una vez vista la ciudad, volvimos a nuestro alojamiento, parando antes en un super para comprar la cena y para comprar para hacer bocadillos para nuestra visita al día siguiente.

Dubrovnik (Desembarco del rey)
Dubrovnik
  • Día 4: Lokrum
El día lo pasamos en la isla de Lokrum, donde se tiene que llegar en barquito, y la verdad es que es muy recomendable para ir con niños, hay mucha sombra y sitio donde poder bañarse sin peligro. Ah! Y está llena de pavos, así que podéis imaginar, agua y animales en el mismo sitio, peques encantados,  No la recorrimos entera, pero la verdad que donde estuvimos, que fue la zona que llaman del "Mar Muerto" la verdad es que espectacular, es una especie de lago de agua salada, sin olas y a la sombra, pusimos el listón bastante alto en el primer baño croata que nos dimos. Indispensable llevar cangrejeras, ya que tanto estas como la mayoría de playas en Croacia son de piedras. 
Para comer nos llevamos bocadillos porque habíamos leído que no había ningún restaurante ni bar en la isla, pero parece que en verano han visto que poner algo para comer allí es un "negoción", así que sí que hay opciones para comer en Lokrum, eso sí, a precios un poco desorbitados. 
Por la tarde ya volvimos a casa a preparar maletas para el día siguiente marchar rumbo a Korcula (se pronuncia "córchula"). 

Con un pavo real en Lokrum

Lokrum

  • Día 5: Dubrovnik - Korcula - Lumbarda
Salimos por la mañana rumbo a Orebic para coger un ferry que nos llevaría a la isla de Korcula, la ciudad donde dicen que nació Marco Polo. En caso de hacer este recorrido en coche, es importante que pongáis gasolina en Dubrovnik, ya que hay un tramo donde no hay ni una, en nuestro caso, no lo sabíamos, y la verdad es que ya nos veía a pleno sol caminando a por gasolina... Tuvimos suerte y llegamos a una gasolinera, pero a base de correr poco, cerrar cristales, etc.  Los tickets del ferry se comprar en el mismo puerto, y son muy puntuales, nada que ver con los de largo recorrido. El trayecto dura media hora y si se quiere, te puedes quedar en el coche Nuestro alojamiento sería en Lumbarda, que es una zona muy familiar y lejos del bullicio. De todas formas, en la ciudad vieja de Korcula, aunque había turismo, no era algo tan exagerado como en Dubrovnik, ni mucho menos.
En Lumbarda estuvimos estupendamente, es una zona muy tranquila y teníamos una playa justo bajando las escaleras de casa. Para nosotros, una parada indispensable si se va a Croacia con niños.

Korcula
  • Día 6: Lumbarda
Fuimos pronto por la mañana a una de las playas de arena de la isla, la playa de Vela Przina, las playas tienen aparcamiento y al ir tan pronto, evitamos a los "gorrillas" que te cobran por vigilar el coche. Supusimos que eran "gorrillas" porque el tema no tenía pinta de ser muy "oficial", pero bueno, nosotros no tuvimos problema porque llegamos antes que ellos. La playa tenía una zona que cubría menos de un palmo y no tenía olas, por lo que los dos peques se lo pasaron en grande. 
El agua estaba limpísima, pero no podemos decir lo mismo de la arena, había bastantes colillas y si los peques querían jugar en la arena, había que ir con cuidado que no acabasen jugando con las colillas. Al final, ellos jugaron en el agua sentados, porque con lo poco que cubría, estaban mucho mejor y más fresquitos.
Esa noche, para despedirnos de Lumbarda, cenamos en Gavuni. Es un chiringuito que hace comida a la brasa que teníamos muy cerca de nuestro alojamiento. Muy recomendable y con mucho encanto, porque el espacio donde se come está situado justo al borde del mar, así que las vistas son sí o sí al mar. 

Lumbarda
  • Día 7: Korcula - Split
Nos dirigimos a Split, de nuevo cogiendo el ferry hacia Orebic, conducción hasta Trpanj y desde allí, otro ferry hasta Ploce. De esta manera, evitamos pasar la frontera con Bosnia donde dicen que se forman colas de horas, como no lo vimos, no lo podemos confirmar, pero de esta manera el viaje es más entretenido, en Trpanj tuvimos tiempo de ir a dar un paseo por el puerto y ver a la gente como se bañaba y los barcos amarrados. Además, así los niños no se agobian con tanto coche. En pleno verano hay que llegar con tiempo para asegurarte embarcar, porque si no cabe el coche, te quedas en tierra. Decir que el ferry de Trpanj hacia Ploce tiene hasta wifi y es muy moderno, los lavabos muy limpios y todo en general muy nuevo. 
Como comimos en el barco comida que llevábamos, nada más desembarcar, ya fuimos directos destino Split. 
Cuando llegamos a Split, fuimos directos al alojamiento, allí aparcamos en el parking y una vez duchados nos fuimos a dar una vuelta por el Palacio Diocleciano y por el puerto. La verdad es que puedes estar horas y horas callejeando por allí, es muy bonito, la verdad es que una de las ciudades que más nos ha gustado y consideramos indispensable una parada en la ruta. También hay bastante turismo, pero no hay aglomeraciones. Hay muchísimos restaurantes y muchas heladerías donde vale la pena hacer una parada para comer un helado artesano por poco menos de un euro. 

Split
Split
Split

  • Día 8: Split - Zadar - Rakovica
Desde Split nuestro destino era la zona de los Lagos Plitvice, pero como era pronto y nos cogía de camino, hicimos una parada en Zadar para aprovechar y comer y desde allí seguir nuestro camino hacia los lagos. Zadar es una ciudad bonita, para nuestro gusto, tiene menos cosas para ver, pero tampoco podemos dar una opinión muy fiable, porque llegamos a pleno sol y tampoco se podía estar paseando mucho. Comimos en Konoba Bonaca, y la verdad es que comimos muy bien, nos trataron muy bien y, sorpresa la nuestra, tenían hasta tronas para los peques. 
Por la tarde, después de la visita a Zadar, fuimos camino de Rakovica, donde nos alojaríamos en una cabaña en la montaña. Fue el alojamiento con más encanto, rodeados de prado para poder correr, entre montañas, el problema es que no estaba muy bien equipado, pero para alojarse una noche, es más que suficiente. 

Zadar
Racovika
Racovika

  • Día 9: Rakovica - Plitvice - Bale
La mañana la dedicamos a visitar el parque de los Lagos Plitvice, qué decir, si en foto ya es espectacular, in situ, una pasada. Lo malo, lo mismo que en Dubrovnik que hay descarga de autocares a saco, por suerte, al estar alojados a lado, fuimos bien pronto, así que a pesar de tener a un grupo de japoneses rodeándonos, una vez les adelantamos, pudimos hacer una ruta bastante tranquilos. Hicimos una ruta sencilla circular, fuimos caminando hasta el barquito que cruza por los lagos, luego cogimos otro que te acerca a la parada del trenecito y con el trenecito nos acercamos ya a un camino que nos llevaría de nuevo a la entrada. La mejor entrada es la del parking número 1, es la que tiene vistas más espectaculares y también la más concurrida, porque la gente lo sabe, por lo que es conveniente ir pronto para poder aparcar sin problemas. Al salir, vimos que había una cola kilométrica para entrar, por suerte, lo de que los peques nos levanten a las siete de la mañana, en los viajes nos es muy útil para estas cosas. 
Fuimos camino de Bale en Istria, haciendo una parada en el camino para comer. Cogimos una carretera de curvas tremenda, creo que por error del gps, si hubiese que hacer de nuevo esta ruta, valdría más la pena revisar la ruta propuesta.
Llegamos a Bale por la tarde y una vez alojados, fuimos a dar una vuelta por el pueblo. Es un pueblo muy bonito al que vale la pena dedicar una horita para callejear o tomar algo. 


Lagos Plitvice

Lagos Plitvice

Lagos Plitvice


  • Día 10: Bale - Pula - Rovinj - Bale
El décimo día lo dedicamos a visitar Pula y Rovinj, también en la península de Istria. Pula, además del anfiteatro, tiene algún punto más de interés con restos romanos, pero personalmente a mi me defraudó bastante, es una ciudad con mucho coche y mi percepción fue de ciudad sucia. Si tuviese que sacrificar alguna visita, sin duda sería la visita a Pula. Por la tarde, aunque pensábamos que nos nos daría tiempo, fuimos a visitar Rovinj y gracias a esta visita se me quitó la desilusión de Pula. Rovinj es uno de los pueblos más bonitos que hemos visitado, aunque hay también muchos turistas, se puede visitar tranquilamente. La parte antigua es preciosa y pudimos subir (con carrito y todo, aunque esto fue un poco dificultoso) hasta la parte más alta donde está Santa Eufemia para ver la caída del sol. En resumen, Rovinj muy muy recomendable, Pula se puede omitir. 


Pula
Pula
Pula

Rovinj

Rovinj

Rovinj

Subida a Santa Eufemia (Rovinj)

Puesta de sol en Rovinj

  • Día 11: Bale - Predjama - Postojna
Dejamos Croacia, con pena de no haber podido ir a ninguna playa de la península de Ístria, pero Eslovenia nos esperaba y de ahí nuestra vuelta a casa. Llegar a Eslovenia desde Croacia es un momento y nosotros, como íbamos en contra dirección de la gente que empezaba vacaciones y se dirigían a las playas de Croacia, no tuvimos que esperar nada en la frontera y pasar fue un momento. Nuestro destino era Predjama, al haber pasado tan rápido la frontera, decidimos adelantar la visita del Castillo y así al día siguiente visitar las Cuevas de Postojna y emprender nuestra vuelta a casa. Llegamos justo a la hora de comer y fuimos a un sitio que recomendaba tripadvisor en la zona que se llama Bar na Prepihu que si bien no tiene una carta extensa, lo que hacen (bocadillos, hamburguesas y salchichas) está muy bueno y con el plus de que es al aire libre y con unos columpios al lado donde pueden jugar los peques tranquilamente mientras los papis acaban de tomar el café.
Cuando acabamos de comer ya nos dirigimos al castillo, al lado hay un parking gratuito y no encontramos ningún problema para aparcar, al menos a mediodía, cuando llegamos nosotros. La verdad es que el castillo es una pasada, construido en la roca de la montaña impresiona nada más verlo por fuera. Por dentro, han recreado algunas estancias, pero es entretenido visitarlo y a los peques les gustó mucho. Al peque G, como aún no controla 100% lo de subir y bajar escaleras con agilidad, le llevamos en la mochila, porque sino, aún estaríamos allí intentando subir al primer piso. 
Una vez acabada la visita, ya nos dirigimos al hotel donde dormiríamos en Postojna. Este alojamiento no tenía cocina, por lo que tuvimos que ir a cenar en un local de Postojna, la Pizzeria Minutka, que aunque se llame así, no sólo tienen pizza, sino que tienen una gran variedad de platos. Las ensaladas son gigantescas, tanto, que si pides una, con eso ya cenas... yo no lo sabía y me tuvieron que ayudar a acabar el segundo plato. Después de cenar, a dormir, para levantarnos pronto y ser los primeros en visitar la Cueva de Postojna. 

Castillo de Predjama

Castillo de Predjama

Castillo de Predjama

  • Día 12: Postojna - Bérgamo
Como teníamos intención, nos levantamos prontito y nos fuimos a visitar la cueva de Postojna, las mejores horas para visitarla son a primera hora o a mediodía, nos dijeron que sino las colas son eternas y la verdad es que con niños, mejor evitar crisis por estar aburridos haciendo cola. No hay tour en español, así que lo hicimos en inglés. El precio es bastante caro y a esto hay que sumarle el parking, que también es de los más caros que pagamos. Pero sólo por ver la cara de G y C subidos al tren que te lleva a la profundidad de la cueva, valió la pena. De hecho, a mi lo que más me gustó también fue el paseo en tren. 
Emprendemos nuestro viaje de vuelta, y el primer destino donde haríamos una parada técnica sería Bérgamo. Bérgamo fue la grata sorpresa del viaje, tuvimos la suerte de podernos alojar en una casa típica en la Città Alta, que es la parte más bonita de la ciudad y sin duda, valió la pena la parada. Pudimos pasear por el barrio y la verdad es que nos quedamos con las ganas de quedarnos un poco más. Había algún turista perdido, pero muy pocos, debían estar todos en Dubrovnik, Bérgamo es una ciudad superrecomendable para una escapada de fin de semana y ya lo tenemos en nuestra lista de destinos de escapada. 

Cueva de Postojna

Bérgamo

Bérgamo

  • Día 13: Bérgamo - Annecy - Valence
Este sería el día más pesado, muchos kilómetros, pero la intención era llegar a Francia para comer (que casi nos quedamos sin comer por llegar a las dos) y visitar Annecy antes de hacer noche en Valence. La visita a Annecy fue providencial para que los peques se desfogasen un poco y corriesen por el parque que hay al lado del lago, los pobres habían estado muchas horas sentados en el coche y ya se veían agobiados, pero fue correr un poco y volver a su ser. Lo de parar en Annecy fue por capricho mio, me hacía ilusión ver el Palais de l'Isle y hacerme una foto allí, con la mala suerte que cuando fuimos había un andamio adosado a él... pero bueno, la foto ya está hecha, lo he visto y puedo tacharlo de mis destinos pendientes. Está bien para dar un paseo, pero poco más, hay mucho turista y está todo bastante explotado, lo que le hace perder parte del encanto. 
Después de la visita a Annecy, ya nos fuimos directos a Valence, a un hotel de los típicos que se encuentran cerca de las autopistas de Francia y la verdad es que estuvimos muy bien para nuestra segunda parada técnica. 

Annecy

Annecy

  • Día 14: Valence - Orange - Barcelona 
Último día, también tenía otro capricho de visita aprovechando la ruta y era ver el teatro romano de Orange, así que fuimos directos de Valence a Orange a hacer la visita. En Orange vale mucho la pena, al menos en verano, aparcar en el parking subterráneo en vez de en el descubierto que hay al lado del teatro, porque está bien de precio y evitas que el coche esté a pleno sol. 
El teatro es espectacular, está muy bien cuidado y actualmente aún hacen uso de él, de hecho tenía decorado para una serie de operas que representan en verano. La entrada incluye audioguía en español. Aquí también utilizamos la mochila con G para hacer la visita, ya que con todas las escaleras que hay, le veíamos rodando, como cada vez que le dejamos suelto y hay escaleras... 
Vistado el teatro, cogimos el coche y ahora sí, cogimos la directa hacia casa... La verdad es que cuando pasas de ciertos días fuera, también se añora la casa propia, lo que no se añora tanto es volver a trabajar :( 

Teatro de Orange

ALOJAMIENTOS
  • Civitavecchia: Country Cottage
  • Dubrovnik:Apartments Miljkovic
  • Lumbarda (Korcula): Villa Hela
  • Split:Apartment Toncic
  • Rakovica (Plitvice): Apartment Iko
  • Bale (Ístria): Apartments Piutti
  • Postojna:Sweet Dreams Rooms and Apartments Postojna
  • Bérgamo: Crisalide
  • Valence: Ace Hotel Valence

CONSEJOS
  1. Si pensáis ir a la playa, acordaros de comprar unas cangrejeras y meterlas en la maleta, allí las venden también, pero son caras porque se aprovechan de la gente que no ha pensado en llevarlas.
  2. Si existe la posibilidad de visitar Croacia desde Dubrovnik hacia arriba, es muy recomendable, ya que la gran mayoría hace la ruta en sentido inverso, en este caso es mejor ir a contracorriente.
  3. Si se visita alguna ciudad de Croacia a mediodía, es importante llevar crema, gorros y mucha agua, porque más que sol, cae fuego. A ser posible, se debería evitar, pero a veces, las rutas obligan a hacer paradas en algún sitio a mediodía. 
  4. Si se quiere visitar la Cueva de Postojna es indispensable llevar ropa de abrigo, sobre todo los peques, si no se va abrigado, se pasa frío.
  5. Para los golosos, es imprescindible en Eslovenia probar la "Bled cream cake", no digo más!