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lunes, 30 de abril de 2018

Hong Kong - Abril 2018

Al fin he encontrado un ratito para escribir sobre nuestro viaje a Hong Kong... Esta vez el destino fue fruto de encontrar una oferta de vuelos en fechas que nos cuadraban, y como teníamos ganas de pisar Asia con los peques, allá que fuimos! Volamos con Emirates con escala en Dubai, doscientas horas de vuelo... pero los peques fueron estupendamente, son aviones muy amplios y la verdad es que no se agobiaron nada. 

El alojamiento fue en un piso de Airbnb para los días en HK ciudad y los últimos dos días nos alojamos en el Disney Explorer's Lodge. La verdad que alojarse en un hotel Disney es una pasada, nunca habíamos estado y nos encantó. 

Lugares que visitamos en la semana:

Día 1: Barcelona - Dubai - Hong Kong

Día 2: Hong Kong

  • The Peak: subir al Pico Victoria es muy recomendable para apreciar las vistas de HK, eso sí, hay que subir un día despejado, con contaminación o niebla no se ve nada. Siempre es mejor ir en fin de semana, porque hay menos contaminación. Las colas son largas para subir al funicular que permite subir, pero la verdad es que lo tienen muy bien organizado y no se tarda tanto en avanzar. Arriba hay un centro comercial donde se puede pagar por subir algo más, pero diría que no vale la pena, nosotros no lo hicimos, sino que paseamos por fuera donde hay un camino entre el bosque. Otra opción es subir a pie, pero hay que estar en buena forma.
  • Ma Mon Temple: el primer templo que visitamos, la verdad que es espectacular, casi no podíamos ver de la cantidad de humo que había del incienso. Tanto C como G alucinaron, nunca habían visto algo así. Muy recomendable la visita. 
  • Mid-Levels Scalator: son las escaleras mecánicas más largas del mundo, con infinitos tramos. Ojo, porque son de subida, la bajada se hace a pie. 
  • Cat Street: son calles donde hay diferentes tiendas de antigüedades. Hay que decir que no me documenté bien sobre esta calle y me imaginaba que habría muchos gatos, de hecho, los peques se compraron los míticos Zhaocai Mao (en chino) o Maneki Neko (en japonés) en esta calle, para que no se diga...
Día 3: Hong Kong
  • Chi Linn Nunnery: monasterio precioso, para mi es una visita indispensable si se va a HK, de hecho, de todo lo que visitamos, fue lo que más me gustó. Además el entorno es espectacular, en medio de la ciudad, con rascacielos, un parque con jardines, lagos, puentes, molinos... Super-recomendable. 
  • Ladies Market: si os gusta el regateo y las compras, este es el paraiso. Hay de todo, copias de todo tipo de producto, y mil chorradas con las que los peques se vuelven locos. A nosotros no nos gusta regatear, así que sólo compramos los imanes reglamentarios de todo viaje y en una tienda con los precios marcados. 
  • Star Ferry: mítico ferry de pasajeros que une la isla de HK con Kowloon, es un "must" turístico. Además, para subir, funciona con la tarjeta de transporte Octopus, que sirve tanto para metro, como para tram (Ding Ding), como para autobús. 
  • Restaurante Din Tai Fung: dicen que aquí encontrarás los mejores Dim Sum de HK, no sé si es verdad porque no probamos muchos más, pero sí podemos decir que son los mejores que hemos probado en nuestra vida. Tienen una merecida estrella Michelín. La cena los 4 nos costó 50€, así que si algún día queréis daros el lujo de cenar en un restaurante con estrella y estáis en HK, no lo dudéis. 
Día 4: Hong Kong
  • Flower Market: es un poco más de lo mismo a nivel mercadillo, aunque está bien si te falta comprar algún recuerdo. 
  • Hung Shing Temple: es un templo pequeñito cerca del Flower Market, está bien, aunque después de ver el Templo Ma Mon, pues no es tan espectacular. 
  • Tamar Park: fuimos a dar un paseo por el parque y descansar viendo pasar los barcos. Un imprescindible es llevar manta de picnic, que no teníamos :( los locales todos la llevaban y se tumbaban a la sombra.  Nosotros encontramos un banco a la sombra y ahí estuvimos viendo las embarcaciones antiguas pasar. 
  • Espectáculo de luz y sonido: por la noche diariamente diariamente hay un espectáculo de luz y sonido, Symphony of Lights. Había leído en mil blogs que era una m. pero no me lo podía creer, siendo HK una ciudad tan tecnológica y avanzada... así que fuimos. Y sí, puedo confirmar que no vale un duro. Si vas de paso y coincide, bien, pero si has de ir para verlo expresamente, se puede omitir sin ningún problema. 
Día 5 y 6: Hong Kong
  • Disneyland Hong Kong: mucho más pequeño que sus hermanos de París o California, pero del tamaño ideal para niños de 3-5 años, que es la edad de G y C cuando fuimos. Los empleados son muy amables y todo está muy bien organizado. Como curiosidad, la atracción de Dumbo siempre tiene colas interminables, supongo que porque pueden subir con cualquier estatura... nosotros no conseguimos subir :( Y la atracción que más nos gustó (a los mayores) fue Mystic Manor, haces un recorrido estilo castillo encantado guiados por un monete, la verdad que se nota que es de las más nuevas. 

Día 7: Hong Kong - Dubai - Barcelona





lunes, 4 de septiembre de 2017

Noruega - Agosto 2017


Después de muchos años queriendo visitar Noruega, por fin este año hemos podido. Hemos hecho una ruta en coche desde Oslo a los fiordos y hemos vuelto por el parque natural de Hardangervidda. Y qué voy a decir de Noruega que no se haya dicho ya en cualquier blog... Mucha naturaleza y paisajes y... ¡Carísimo todo! Y cuando decimos caro, es realmente caro para nuestro nivel de vida. En esta entrada en nuestro blog os explicaremos qué hicimos para recortar gastos. 

Los vuelos: esta vez volamos BCN-OSLO con SAS y OSLO-BCN con Vueling. De SAS diremos que no hay ningún beneficio ni detalle para las familias, no dan ni una pegatina a los peques y no tienen embarque prioritario para las familas. Lo bueno, que salimos y llegamos puntuales a Oslo. De Vueling, qué decir que no se sepa ya... Después de meses volando continuamente a Sevilla, ya conocía los retrasos que tienen siempre para volver a Barcelona, y así fue desde Oslo, al menos el avión salió, otra cosa es que desde Oslo tampoco tienen embarque prioritario las familias. Así que bueno, si tuviese que elegir teniendo mucho dinerito, ni SAS ni Vueling, con poco dinerito y con la oferta que encontramos en vuelos, sin duda vale la pena un poco de emoción low cost. 

El coche: esta vez hemos reservado con Hertz, como nos colgamos un poco a la hora de reservar al final con un código de descuento que buscamos en Google fue la mejor opción que encontramos. Importante, si alquiláis un coche en Noruega, no hay posibilidad de contratar online la cobertura total de la franquicia, y luego cuando te dicen los precios, son exageradamente caros (además del precio del coche). Aquí nuestra primera recomendación, comprar un seguro que cubra la franquicia del coche de alquiler desde aquí. A nosotros nos salió el seguro que cubría la franquicias todos los días del alquiler por 50€. Lo contratamos online con una empresa que se llama Sure Service (no nos pagan por la publicidad, pero como sólo encontramos dos sitios con este producto, creemos que puede ser útil para este o para otros viajes del prójimo).

La ruta: aquí es donde hay más "chicha", 12 días que en realidad se quedan en 10 de ver cosas. Hemos dormido en alojamientos de Airbnb y Booking, la mayoría de los cuales han sido cabañas o casitas individuales. El alojamiento no es muy caro, todo depende de todas las comodidades que se quieran. Si te alojas en cabañas sin lavabo ni agua ni luz, el precio se aminora mucho, pero evidentemente, con niños, esto era impensable, todas nuestras cabañas tenían agua, luz, lavabo e incluso wifi en algún caso.

  • 24 de Agosto: Barcelona - Oslo - Ringsaker. En el aeropuerto de Oslo recogimos el coche de alquiler y nos dirigimos a Ringsaker, un pueblo a 2 horas de Oslo para ir avanzando en nuestro camino. Ya de camino alucinábamos con los paisajes... y eso que estábamos sólo en una carretera. En Ringsaker nos alojamos en la casita - apartamento de Rumi, la verdad es que fue una pena no podernos quedar más que una noche, el sitio estaba totalmente equipado, las camas supercómodas y decorado con muy buen gusto. Además decir que, aunque estuvimos poco, Rumi fue muy simpática y agradable tanto con nosotros como con los peques. Nos ofreció incluso una trona y antes de llegar se preocupó de que llegasemos sin problema.. Recomendado!
  • 25 de Agosto: Ringsaker - Lillehamer - Ringebu - Rauma. Este día no esperábamos ver mucho, nuestra idea era ir avanzando lo máximo posible hacia Trollstigen. Decidimos hacer una parada en Lillehamer para ver el pueblo y las pistas de salto de ski, la verdad es que a mi personalmente no me gustó mucho, creo que el Museo de la cultura que hay vale la pena, pero no nos dio tiempo a verlo. Teníamos pensado ir a Lom a ver la iglesia (a partir de ahora Stavkirke), pero nos desviábamos mucho y decidimos hacer una parada en Ringebu para ver la Stavkirke de allí, ya que nos cogía más de camino y también habíamos leído que era muy bonita. Alrededor hay mucho césped, bueno, en realidad son tumbas con césped, y los peques estuvieron leyendo una por una toda la gente que allí descansaba... (Para estirar las piernas no está mal). De camino a Rauma, nuestro destino final, hicimos una parada en un área de descanso para comer y luego ya directos al punto de partida para adentrarnos en una de las carreteras más bonitas de Noruega. En Rauma nos alojamos en una casa que alquilaba habitaciones, en este caso, fue "correcto" pero no lo recomendamos, eso de compartir lavabo con tanta gente, no es muy práctico (y diría que tampoco agradable, aunque los compañeros eran simpáticos, había mucho cagón en la casa, la simpatía no compensa el olor).

Lillehamer

Ringebu
  • 26 de Agosto: Rauma - Trollstigen - Stigfossen - Alesund - Eidsdal. Rauma está a pocos kilómetros de la parte de abajo de Trollstigen (o la carretera de los trolls). La verdad que desde abajo ya es una pasada ver las curvas y la cascada Stigfossen. Una vez pasadas las curvas, se puede acceder por unas pasarelas para ver las cascadas y el paisaje, a los peques, a pesar del frío, disfrutaron asomándose por ellas. Lo que nos pareció una pena es que todo estaba lleno de "piedras apiladas zen", no es nada bonito cuando se abusa y están destrozando con esto un entorno precioso. A pesar de esto, es una parada obligatoria si vas a Noruega, nos encantó. Pensábamos que íbamos a tardar más en hacer todas las curvas de Trollstigen, y la siguiente parada en principio era Eidsdal donde llegaríamos con un ferry, así que decidimos comer de camino a Alesund, dar un paseo por allí y luego volver para coger el ferry desde Valldal. En Eidsdal nos alojamos en Hesthaug Gard en una cabaña preciosa al lado de un riachuelo. También, muy recomendable y limpísimo. 

Trollstigen

Trollstigen
  • 27 de Agosto: Eidsdal - Geiranger - Hellesylt - Briksdal - Lunde. Desde Eidsdal, fuimos a hacer el recorrido en ferry por el fiordo de Geiranger que nos dejaría en Hellesylt. Este ferry lo cogen muchos turistas que bajan de los cruceros, estos van a pie, así que pensamos que es difícil quedarse sin plaza, de todas formas, nosotros al ir con el coche, preferimos curarnos en salud y tener la reserva hecha desde casa. En la cola para embarcar, revisan que estés en la lista y ya te hacen pasar. El recorrido del ferry es una pasada, fotos de paisajes donde mirases, las cascadas, entre ellas la cascada de las Siete Hermanas, las cabañas abandonadas, el fiordo en si mismo... Muy bonito y relajado. Por suerte, aunque hacía frío, cuando las montañas no lo tapaban, hacía sol y pudimos disfrutar del paseo en barco. Una vez en Hellesylt fuimos a ver el glaciar de Briksdal, eso sí, desde abajo, porque por la hora que era y teniendo que llegar a Lunde, si hubiésemos intentado subir, se nos hacía de noche. Nuestro alojamiento esa noche fue en Lunde Turiststasjon, también muy apañado y con todo lujo de detalles. Muy cerca de un lago, para dar un paseo si el tiempo acompaña. Linda, la dueña, también muy maja.   
Fiordo de Geiranger

Glaciar Briksdal

  • 28 de Agosto: Lunde - Flam - Myrdal - Flam - Bergen. Este día fue el que peor tiempo nos hizo, a pesar de ello, también tuvimos suerte, porque casi toda la lluvia fuerte fue en el trayecto desde Flam a Bergen. Desde Lunde nos dirigimos a Flam, para subir en el Flamsbana, un tren antiguo que va por la montaña hasta Myrdal. Myrdal no tiene nada para ver, así que lo más inteligente es no bajar del tren, sobre todo si llueve, cambiar de lado y volver a Flam. El lado "bueno" en el tren de ida a Myrdal es el derecho y en la parada Kjosfossen dejan bajar y hay una sorpresita para los peques, así que si vais, tenéis que estar muy atentos. A C la sorpresita le emocionó y después al volver al tren tenían un regalo para los peques, un spinner, una libreta para colorear y unos lápices. Una vez en Flam, comimos en una de esas mesitas picnic de madera que hay en todas partes y ya directos a Bergen resguardados de la lluvia en el coche. En Bergen nos alojamos en el apartamento de Reine, también con unas vistas impresionantes a pesar de la lluvia, equipado totalmente y muy muy grande para que los peques se pudiesen mover a sus anchas. Además, nos subió algunos juguetes de sus hijos para que pudiesen jugar mientras estuviésemos alojados. El apartamento no es céntrico, pero nosotros sólo lo queríamos para dormir, porque al día siguiente ya iríamos en coche a Bergen centro, lo dejaríamos en un parking y de allí una vez visitado, iríamos ya hacia nuestra siguiente parada. 

Tren de Flam

Parada con sorpresa
  • 29 de Agosto: Bergen - Kinsarvik. En Bergen hicimos lo típico, visitar Bryggen para ver las típicas casitas, luego el mercado de pescado y después estuvimos callejeando y viendo el parque Byparken, donde los peques estuvieron jugando un rato y tocando un xilófono gigante que hay en unos bancos. No subimos en el funicular, ya que estaba nublado y no íbamos a ver nada, pero si hace un día un poco despejado, creo que es una visita indispensable. Después de comer, ya recogimos el coche y camino a Kinsarvik, donde nos alojaríamos en un apartamento con vistas al fiordo de Hardanger. Para llegar allí, pasamos por el puente de Hardanger, y pasamos por unos túneles que tenían rotondas dentro! Nuestro alojamiento estaba bastante bien, las vistas totalmente de Instagram. Lo único es que no llegamos a conocer a los dueños, aunque estaban en casa, no nos vinieron a saludar ni preguntarnos  nada, así que bueno, la experiencia fue un poco extraña. Hicimos dos noches. 
    Mercado de pescado

    Bergen
  • 30 de Agosto: Kinsarvik - Latefoss - Langfoss. Como íbamos a hacer noche de nuevo en Kinsarvik, el día nos lo tomamos con más calma, no madrugamos, y como chispeaba, decidimos ir a ver dos cascadas (Latefoss y Langfoss) y comer de pícnic cuando aflojase. A mi me gustó mucho más Latefoss que Langfoss, la vi como más brava, no sabría explicarlo. Langfoss me dio la sensación de ser un punto turístico más, si volviese a ir, la obviaría. Una vez hecha nuestra ruta de las cascadas, vuelta a casa para recoger todo y poder irnos prontito a dormir.
    Latefoss

    Langfoss
     
  • 31 de Agosto: Kinsarvik - Voringfossen - Hardangervidda- Al.  De Kinsarvik tomamos rumbo hacia al parque Natural de Hardangervidda, hicimos una parada en Vorignfossen, una cascada espectacular con varios miradores para ver la caída de agua. Además hay senderos por donde poder asomarte, eso sí, agarrando bien fuerte a los peques, porque si se caen por ahí, no les vemos más. Hay un mirador justo delante de un hotel, donde hay pasarelas parecidas a las de Trollstigen, la verdad es que está muy bien y parecía que lo estaban reformando, así que quedará incluso mejor. Después de esta parada ya nos adentramos en Hardangervidda, las temperaturas a medida que avanzábamos bajaban hasta los 9 grados, el paisaje, eso sí, espectacular, con miles de lagos y nieve perpetua. Hacía mucho aire, y la verdad que ese frío no era muy soportable para nosotros, peeero, nuestra hija, cuando llega la hora de comer, no perdona y ni que caigan chuzos de punta, nos hizo comer en una mesa de pícnic de las miles que hay en Noruega, en medio de la tundra. Frío no, lo siguiente... Pero ella feliz con su termo de albóndigas... De ahí, ya fuimos hacia Al, donde dormiríamos en la cabaña de Svein, simplemente PRECIOSA y con todo lo necesario. La cabaña era restaurada, pero del 1700. También muy recomendable. Además, la granja donde se encuentra tiene algunos animalitos, columpios y de nuevo, unas vistas y un paisaje, de postal. Nos dio mucha pena estar una sola noche. 
    Voringfossen
          
Hardangervidda frío frío

  • 1 de Septiembre: Al - Oslo (Aker Brygge). Nos levantamos pronto para recoger, y ya fuimos camino a Oslo para devolver el coche de alquiler. Hertz no cobra extras por devolver en otro lugar dentro de la misma ciudad donde se ha alquilado, así que localizamos un hotel cerca de nuestro alojamiento donde realizaban recogidas y allí lo entregamos. Después de comer nos dedicamos a callejear para ubicarnos y estuvimos por el puerto dando un paseo. La verdad que nuestro alojamiento era bastante céntrico y dando un paseo enseguida te plantabas en el centro de la ciudad. La parte del puerto, es muy agradable para pasear y hay mucho ambiente, nos gustó mucho.  
    Paseo por Aker Brygge
  • 2 de Septiembre: Oslo (Norsk Folkemuseum). Por la mañana cogimos el ferry que te acerca a la península de los museos y fuimos directos al museo de Cultura Noruega, hizo mucho sol, así que fue ideal una visita a un museo al aire libre. En este museo se pueden ver las distintas construcciones y tipos de casa de toda Noruega. Además hay animalitos, gente vestida de época enseñando oficios artesanos... Está muy bien para ir con los peques, ya que van entrando en todas las casitas, pueden correr libres sin molestar y se lo pasan muy bien. A esta visita dedicamos prácticamente todo el día, como acabaron molidos, decidimos no forzar y volver tranquilamente a nuestro apartamento.
          


Norsk Folkemusem

  • 3 de Septiembre: Olo  (Museo del Fram - Parque Vigeland). Volvimos a coger el ferry de los museos, esta vez para visitar el Museo del Fram, ya que nos quedamos con las ganas de visitarlo el día anterior. En este museo se encuentra el Fram, el barco original que se utilizó para las exploraciones polares y lo mejor es que se puede entrar y ver su interior. En el museo además hay una proyección de una película donde se explica rápido y bien como fue "toda la historia" y hay experiencias que simulan cómo fue arrastrar un trineo cargado entre la nieve para los exploradores o una cámara que se supone que reproduce el frío que pasaron. También es un museo muy recomendable para los peques, los nuestros salieron encantados. Por la tarde fuimos en tram al parque Vigeland, ya que siempre habíamos leído que era una visita imprescindible y así tanto C como G aprovecharon para correr libremente por allí. Estuvimos viendo las esculturas y el monolito. Encontramos una guardería dentro del parque y, aunque era domingo, la parte del patio estaba abierta al público, así que entramos igual que otras familias que estaban allí con sus hijos. Los peques disfrutaron de lo lindo en el arenero jugando a comidas y yo aproveché a chafardear por las ventanas... Me fijé que igual que nuestros peques, que dejaban la chaqueta de entretiempo en la guarde para salir al patio, ellos también dejan los trajes para la nieve y los chubasqueros, deben salir al patio aunque nieve o llueva, sino los pobres no saldrían nunca. Y aquí se acaba nuestra ruta, vuelta al apartamento a recoger y hacer maletas. 

  
Museo del Fram
Parque Vigeland

  • 4 de Septiembre: Oslo - Barcelona. Vuelta a casa, se acabo...

Cosas que nos sorprendieron de Noruega:

  • Reciclaje: en todos los supermercados hay unas máquinas para reciclar envases que te devuelven dinero para la siguiente compra. La conciencia ecológica no tiene nada que ver con lo que tenemos aquí por desgracia. Vale que en teoría les están devolviendo una "fianza" que han pagado por adquirir estos productos, pero es una idea que se debería implantar en todo el mundo. 
  • Áreas de descanso: son lo equivalente a lo que nos encontramos en nuestras autopistas, donde hay cuatro mesas roñosas y con suerte dos árboles. En Noruega las áreas de descanso tienen mesas de madera que están impolutas, la mayoría tiene lavabo (LIMPIO, con papel del WC, jabón y papel para secar las manos) y algunas incluso con columpios. 
  • Puestos de fruta en la carretera: según la zona, los agricultores ponen sus puestos de fruta en los laterales de la carretera o incluso en las áreas de descanso, puedes encontrar manzanas, zumos, cerezas, ciruelas, fresas, frambuesas... recién cogidas. Bien, pues lo de que ponen sus puestos, es poner el puesto, dejar una hucha para pagar y ya está. La gente coge la fruta, deja el dinero y ya. No hay nadie que vigile, confían en la buena voluntad de la gente. Os imagináis esto aquí??? Impensable, se llevarían la fruta, la hucha y el puesto entero.
  • Hablando de buena voluntad y confianza ciega, otra cosa que nos llamó la atención es que los alojamientos (excepto en Oslo) dejan las llaves puestas sin ningún problema, si no coincides con los dueños, puedes entrar directamente e instalarte por tu cuenta. 
  • Madres con niños a partir de las 14:00: no sabemos a qué hora salen de trabajar, pero alucinábamos de ver a tanta mamá con carrito a esa hora, supongo que a esa hora recogen a los peques de las guardes, que por cierto, chafardeé una por una ventana (estando vacía) y realmente, son una pasada... Lo que vemos en los reportajes de la tele sobre los países nórdicos existe. 
  • Obras: vimos infinitas obras de mejora de las carreteras y construcción de nuevos túneles. Alguna carretera que quedaba en un solo carril, cuando tocaba avanzar a nuestro sentido, nos escoltaba a todos los coches una furgoneta de la obra, vamos que esa furgoneta se dedicaba todo el día a ir guiando a los coches de un extremo a otro de la obra. Luego para llevar cemento a las obras, vimos HELICÓPTEROS! O sea, un despliegue de medios impensable para nosotros. 
  • Pan: además de caro, el pan se puede comprar cortado o sin cortar en el supermercado, si lo quieres cortado, hay una máquina disponible allí y te lo cortas tú mismo. Otra cosa impensable para nosotros, que seguro que se nos ocurriría meter de todo a ver cómo sale cortado... jajaja. 
  • Mesas de pícnic: además de en las áreas de descanso, hay mesas de madera con asientos en cualquier lugar, además están limpias. Esto nos iba perfecto para hacer nuestras paradas para comer. 
Maneras de ahorrar en un viaje a Noruega:

Como hemos comentado al principio y como ya sabíamos, Noruega es caro de narices, muy caro, carísimo... Una vez comprado nuestro vuelo, que fue bastante económico, la preocupación era cómo podíamos no gastar tanto estando allí. Os contaremos qué hicimos para no dejar la cuenta tiesa justo antes de la vuelta al cole. 

  • Comida: Una de nuestras maletas facturadas fue llena de comida. La comida en Noruega es impagable para nosotros, para que os hagáis una idea, el pan más barato, costaba unos 7€. Nuestra maleta fue hasta los topes de comida hasta llegar a los 23 kilos permitidos. Estuvimos mirando en Google ideas de productos que no se echasen a perder y que no necesitasen nevera, pero no encontré nada más que ideas como "embutidos", cuando en realidad, se pueden llevar muchísimas cosas, aquí algunas de nuestra lista:
    • Arroz
    • Macarrones
    • Raviolis
    • Pasta para sopa
    • Briks de caldo de medio litro
    • Sopinstant
    • Sobres de pasta carbonara 
    • Jamón (of course)
    • Fuet
    • Lomo
    • Chorizo
    • Palitos de pan
    • Compotas de fruta
    • Atún
    • Falafel (sobres del preparado que se preparan con agua)
    • Albóndigas de la marca Carretilla (dan el pego totalmente)
    • Tomate frito
    • Callos con garbanzos
    • Yogures sin frío
    • Latas de paté
    • Latas de ensalada de cereales (las de pasta están malísimas, no cogerlas jamás)
    • Tomates para el pan (sí, nos cupieron y los llevamos para los bocadillos)
    • Frankfurts
    • Nescafé 3 en 1 (café+leche+azúcar)
    • Madalenas
    • Galletas
    • Chocolate
    • Plátanos (verdes, que sino se chafan)
    • Aceite
Luego el resto de comida, ya lo compramos allí, huevos, yogures, pan, carne, fruta, verdura y pescado (salmón, evidentemente). Pagamos por unas judías verdes 11€ el kilo, así que imaginad como las seleccioné, UNA A UNA!
Para beber, agua y del grifo, allí la gente no compra botellas de agua como aquí, y hacen bien, porque el agua del grifo está buenísima, nada que ver con lo que sale de nuestros grifos. Nos llevamos nuestras 4 cantimploras y las fuimos rellenando sobre la marcha. Las cervecitas, al volver a casa!

A la hora de hacer compras, porque se tienen que hacer inevitablemente, hay que ver en qué super te metes, los precios varían bastante. El más económico sin duda es KIWI, y a muy malas, si no se encuentra otro, el BONPRIX o el REMA 1000. Al resto mejor ni entrar a no ser que se esté muy desesperado. 
  • Alojamiento: sobre todo tener cocina, de esta manera evitas tener que comer fuera. El alojamiento en sí no es caro y la verdad es que hay bastante oferta. Otra cosa a tener en cuenta para los alojamientos es llevar tus propias fundas nórdicas y toallas, y realizar la limpieza tú mismo, ya que en muchos lo cobran y la verdad es que a precios bastante caros para nosotros. 
  • Coche: esto nosotros no lo hicimos, pero hay que reservar con tiempo, en cosa de un mes, pagamos 100€ más por el mismo coche. Por otro lado, lo que os comentábamos de los seguros que cubran la franquicia, por poco dinero, nos podemos curar en salud, porque pagar una franquicia de un coche noruego, sí que puede acabar con nuestros ahorros. También, a poder ser, el coche que sea diésel, consume menos y es más barato repostar (dentro de que es caro también), vale la pena pagar un poco más por el coche y ahorrar en al repostar. 





viernes, 9 de diciembre de 2016

Roma - Diciembre 2016

El puente de diciembre de este año, ha sido tan raro con lo de trabajar un día sí y otro no, que con tres días, nos hemos juntado con 10 y decidimos hacer una escapada de una semanita a Roma. Yo había visitado esta ciudad hace más de 20 años en el viaje de fin de curso, así que, aunque me acordaba de haber visitado muchas cosas, el detalle no lo tenía claro.
Esta vez hemos viajado con Alitalia, y puedo decir que el trato por parte del personal en el aeropuerto del Prat fue genial, prioridad para facturar para las familias con niños, y por supuesto, prioridad de embarque. En Fiumicino la cosa no fue tan fácil, parece que el personal con el que tratamos estaba "enfadado" con el mundo, pero bueno...
Para alojarnos, confiamos otra vez en Airbnb, y reservamos este apartamento cerca del barrio del Trastevere, en una zona muy tranquila y con el tranvía justo en la puerta de casa.
Para movernos, sobre todo los pies y el tranvía. Como podréis haber leído en otros blogs, el transporte en Roma va siempre a tope, sobre todo el que va al centro, así que hay que armarse de paciencia y más, si se pretende entrar con un carrito.
Antes de ir, leímos muchos consejos sobre Roma en varios blogs, y sí, Roma no es la ciudad ideal para ir con carrito, es mucho mejor una mochila ergonómica, pero nosotros somos unos valientes y lo llevamos igualmente, al movernos en tranvía la cosa no era muy dramática, lo peor fueron los adoquines de las calles, los coches mal aparcados y las subidas y bajadas, pero con un poco de paciencia, se pueden sortear estos obstáculos. También hay que decir que llevamos la mochila toddler para C, porque aunque fue una campeona y pateó lo que no está escrito, había momentos que la pobre no podía con su cuerpo y, al menos en la mochila, podía incluso pegarse una cabezadita.
En este viaje C tenía cuatro años y medio y G dos y medio.
  • Día 3: Barcelona - Roma
Aunque salimos a mediodía, entre esperar que saliesen las maletas, buscar el tren (que era el lento), y llegar desde la estación de Trastevere al apartamento, echamos gran parte del día. Hay dos trenes que van del aeropuerto a la ciudad, uno que es directo a Termini (el rápido) y otro que va haciendo paradas intermedias (el lento), todo depende de dónde se tenga el alojamiento, en nuestro caso, lo que mejor nos iba, era parar antes de Termini.
Una vez instalados en nuestro apartamento, ya sólo nos dio tiempo a ir a comprar a un supermercado cercano y prepararnos para el turisteo el día siguiente. Hay que tener en cuenta que en Roma anochece antes que en Barcelona, por lo que el día se hace un poco más corto, sobre todo cuando vas con niños porque no apetece callejear con el frío y de noche.
  • Día 4:  Piazza Venezia- Columna de Trajano - Panteón - Fontana di Trevi- Piazza Navona - Boca della Verità - Trastevere
El primer día visitando la ciudad es el día en que vimos más cosas, cogimos el tranvía 8 que deja en el mismo centro de la ciudad en Piazza Venezia y desde ahí empezamos la ruta turística. Empezamos viendo el Altar de la Patria en la misma plaza Venecia, la columna de Trajano y a lo lejos se podía intuir el Coliseo.
Desde allí, empezamos a callejear hasta llegar al Panteón, la entrada es gratuita y no hay ningún problema para acceder con carrito. No sé qué comentar del Panteón, simplemente es espectacular.
Luego nos fuimos a la plaza Navona, la verdad es que nos defraudó bastante, porque leímos en muchos foros que en esas fechas había mercado navideño y lo único que vimos fueron tombolas con peluches y demás pongos y un tiovivo.
Después de comer, nos encaminamos hacia la Fontana di Trevi, que estaba abarrotada no, lo siguiente... Sin duda debe ser uno de los sitios más turísticos de Roma y si a eso le sumamos que está en un lugar relativamente pequeño, hay buenas aglomeraciones de gente. C, que es una apasionada de las fuentes, las monedas y demás, lanzó dos monedas, una con un deseo y la otra para volver a Roma.
Luego nos dirigimos a ver la Boca della Verità, pero había una cola tan larga, que finalmente decidimos pasar de largo e ir hacia el Trastevere a dar una vuelta.

Piazza Venezia

Columna de Trajano

Panteón
Interior del Panteón
Piazza Navona

Fontana di Trevi
  • Día 5: Mercato Testacio - Villa Borghese - Piazza del Popolo - Via del Corso- Trastevere
Como hacemos en otras ocasiones, intentamos alternar un día de "palizón" con otro de más relax para que los peques no se agobien, así que los planes para nuestro tercer día en Roma fueron ir al Mercato Testacio a desayunar, comprar unos bocadillos para comer y luego ir al parque de Villa Borghese donde podrían correr a sus anchas sin el peligro de los coches. Es muy recomendable la visita al Mercato Testacio, es un mercado al que va la gente del barrio, los precios están muy bien y en su cafetería hacen unos cafés buenísimos y baratísimos. También hay una parada donde hacen bocadillos de los típicos callos de Roma, la recomiendan en muchos sitios, pero nosotros comimos callos el día anterior, así que nos decidimos por un bocadillo un poco más sencillo. 
Después de nuestro paseo por el parque y de comer, fuimos hacia la puerta que va a dar a la Piazza del Popolo, y de ahí cogimos la Via del Corso viendo tiendas hasta llegar paseando nuevamente al Trastevere. En este último tramo, G iba roque 100% en el carrito y C iba en la mochila, hacerles caminar más a los pobres hubiese sido muy cruel. 
En el Trastevere dimos con dos sitios que nos encantaron, la heladería Fata Morgana y aquí digo, sí o sí hay que probar el helado "Bacio del Principe" y nuestro segundo descubrimiento fue la juguetería Città del Sole, me recuerda mucho a una juguetería que hay en Barcelona (Pedra Paper Tisora), con juguetes que califico directamente de BONITOS, así en mayúsculas, a los peques les gustó mucho y no pudimos evitar comprar un par de cositas para que tuviesen un recuerdo de su viaje a Roma. 
Después de nuestras compras, cogeríamos de nuevo el tram y ya iríamos hacia casa para descansar.

Parque Villa Borghese

Parque Villa Borghese

Parque Villa Borghese

Un café para llevar en Via del Corso

Juguetería Città del Sole
  • Día 6: Coliseo
El día amaneció nublado y chispeaba un poquito, pero teníamos que ir sí o sí al Coliseo, en nuestras previsiones de afluencia habíamos concluido que el día del puentr que menos gente habría sería el 6 de diciembre. Nuestra previsión se basaba en que mucha gente había cogido el fin de semana hasta el martes y el martes iba a ser el día de vuelta a casa, así que no irían a Coliseo a pasar el día... eso por la parte de la gente que viniese de España, luego el resto de gente de otros países no tienen fiesta el día 6. Si a esto le sumamos que la previsión meteorológica no era muy buena, el mejor día de la semana para verlo era el 6. El 7 estaba descartado porque teníamos reserva en los museos vaticanos, para el Coliseo también teníamos las entradas ya reservadas desde casa, pero sin día concreto. Acertamos 100% con la previsión, porque realmente había poca gente. Yuhu!!!
Al tener la reserva hecha por internet, no hace falta esperar toda la cola, vas por otra cola, recoges las entradas y entras. Además, con carrito puedes ir en ascensor por los distintos niveles del Coliseo sin tener que cargar con él por las escaleras. No cogimos las audioguías, básicamente porque luego hay palos entre los peques para ver quien escucha... Así que para evitar conflictos, nos conformamos con lo que habíamos leído sobre este monumento.
Después de la visita nos fuimos a comer y luego a tomar un helado y para casa a descansar.

Coliseo
Día 7: El Vaticano - Museos Vaticanos - Basílica de San Pietro - Castello Sant Angelo
Escogimos el día 7 para hacer la visita al Vaticano, sobre todo, para evitar las aglomeraciones que habrían el día 8. No subimos a la cúpula, básicamente porque no nos vimos con fuerzas de cargar con los dos peques para subir tantas escaleras. Si a mi ya me costó con 14 años, ahora con la falta de deporte, la cosa se iba a complicar bastante.Visitamos los museos, vimos la Capilla Sixtina y también la Basílica. Se puede visitar todo con el carrito perfectamente, excepto la basílica, donde no dejan entrar con él y te invitan a dejarlo en la consigna. Al ser temporada navideña, en medio de la plaza de San Pedro habían puesto un pesebre en tamaño real, que a los niños les encantó.
Es curioso, porque con toda la riqueza que hay en el Vaticano, los alrededores están llenos de gente sin techo, por los arcos de la plaza gente viviendo... la verdad es que es un contraste poco agradable.
Después de nuestra visita a este pequeño país, fuimos a una pizzería justo al ladito de la plaza de san Pedro y merece especial mención, Pizza Zizza donde Enrico y Roberto hacen unas pizzas espectaculares y tratan a la clientela de maravilla. Podría decir que son las mejores pizzas que hemos comido en Roma. Si vais, no os saltéis el postre, hacen un tiramisú con Nutella, ESPECTACULAR!
Después de comer, fuimos un ratito al parque que hay al lado del Castello de Sant Angelo, allí los peques estuvieron jugando un buen rato en los columpios y corriendo a sus anchas.
Para la hora de la siesta, G al carro y C a la mochila, y nosotros a callejear un poco antes de recogernos para volver a casa.

Museos Vaticanos

Plaza San Pedro del Vaticano

Con nuestros amigos de Pizza Zizza
  • Día 8: Monti - Basílica San Giovanni in Laterano 
El día lo dedicamos a pasear por el barrio de Monti, tan agradable como el Trastevere para callejear. Habíamos pensado ir a Santa Maria la Mayor, pero al ser el día que era, estaba a reventar, así que lo descartamos al ver las colas y nos dirigimos a este barrio a pasear y comer. Comimos en Vecchia Roma, y la verdad es que acierto total, comimos muy muy bien y el trato genial. No comimos postre, porque un rato antes encontramos un sitio que ya fichamos para después de comer, justo al lado del restaurante. Ciuri Ciuri es una pastelería siciliana donde por fin, dimos con unos cannoli (los íbamos buscando desde que aterrizamos en Roma) y podemos decir que son los mejores que hemos probado jamás, los rellenan en el momento y están supercrujientes, una delicia para todos los sentidos, Después de hacer el gordi, cogimos el metro y nos dirigimos hacia la Basílica de San Juan de Letrán, al ser la hora de comer (nosotros comemos muy pronto), había poquita gente y la pudimos ver tranquilos y sin problema de perder a los peques entre la multitud. El barrio donde está la basílica no es muy bonito para nuestro gusto, pero justo al lado hay un parque con un kiosco cafetería y la parada de tram al ladito, así que podéis imaginar nuestro plan después de la visita. Café, parque y tram hacia casa. Había un buen trayecto hasta llegar, y caímos en los brazos de Morfeo tanto los peques como yo. Roma es una ciudad muy bonita, pero cansa mucho!

Monti

Basílica de San Juan de Letrán
  • Día 9: Gianicolo - Trastevere
El último día fue relajado, sólo fuimos a ver el cañonazo de las 12 en el Gianicolo, a comer y un último paseo por el Trastevere. Para ir con niños es más recomendable ir al Gianicolo en fin de semana, ya que además del cañonazo hay un espectáculo de títeres, pero no teníamos más días y tuvimos que ir un viernes. Luego, para ir al Trastevere es un paseito desde esa zona, y casi todo bajada. Nos despedimos del barrio visitando de nuevo Fata Morgana, como no. De ahí, paseo hasta el tram y para casa a hacer maletas.

Gianicolo

Cañón del Gianicolo
  • Día 10: Roma - Barcelona
Vuelta a casa, recogimos tranquilamente el apartamento y nos fuimos como llegamos, cogiendo el tren hacia el aeropuerto. Como comentaba en la introducción, el personal de Alitalia en Fuimicino no fue tan agradable como el de Barcelona, pero he decir que la gente del control de seguridad muy majos, nos ayudaron hasta a cerrar y a abrir el carrito, cosa que en otros aeropuertos, ni cargada con dos niños te ayudan. Tampoco nos pusieron problemas a los líquidos que llevábamos, en otros hasta te analizan el agua de las botellitas.
Otro detalle que nos gustó mucho del aeropuerto, son los lavabos familiares, con WC pequeño, WC grande, cambiador... y muy amplios, así que cabíamos los cuatro más el carrito sin problema. Y además estaba hiperlimpio.



RECOMENDADO


  • Bono de transporte: a pesar de que en Roma se patea mucho, si se va una semana como hicimos nosotros, recomendamos comprar el bono de transporte semanal. Los niños no pagan. 
  • Entradas: si se va con niños, para evitar que pierdan la paciencia, es muy recomendable comprar las entradas de los sitios con antelación, sobre todo del Coliseo y de los museos Vaticanos. 
  • Carrito: aunque nosotros lo llevamos, no lo recomendamos por lo poco preparada que está la ciudad para ellos. Nosotros básicamente lo llevamos para que G no se nos escapase, tiene la tendencia de tirarse a la carretera y en Roma, entre que los coches respetan poco a los peatones y que tenemos un hijo un poco loco, preferimos utilizarlo por eso. Con niños más peques, sin duda, la mochila ergonómica es la mejor opción. 
  • Alojamiento: si se va en familia, es mucho más económico alojarse en un apartamento, donde, al menos, desayuno y cena, lo puede hacer uno mismo y comer cosas un poco más "ligeras" que lo que se puede llegar a comer fuera de casa. 
  • Comida-restaurantes: este viaje ha sido un poco gastronómico por la necesidad de comer fuera cada día, ya que no nos valía la pena volver a mediodía a casa a comer. Recomendamos mucho consultar tripadvisor y ver los restaurantes más recomendados por la zona a visitar, así se va a lo seguro. Otra opción es descargar los mapas offline de google maps y ahí, aunque nos se ven las opiniones, se ve la puntuación de cada restaurante. En Roma hemos probado muchos platos típicos que se salen de la pizza, que recomendamos probar:
    • Callos a la romana (Trippa)
    • Pasta alla amatriciana
    • Pasta cacio e pepe
    • Pasta alla carbonara
    • Calamares a la romana (no son como los nuestros, sino que son más a la andaluza)
    • Gambas a la romana
    • Pollo a la romana
    • Y por supuesto, cualquiera de sus variedades de café, todos están buenos, hasta en el sitio más cutre. 
Esperamos que os haya gustado el relato de nuestro último viaje de 2016 y esperamos que el 2017 nos traiga tantos o más viajes. 


jueves, 10 de marzo de 2016

Lisboa Marzo 2016

Esta vez hemos hecho una pequeña escapada de tres días a nuestro país vecino, el paraíso de los pasteles y el bacalao. Hemos estado 3 noches y 3 días, saliendo un jueves noche y volviendo un domingo por la mañana, volando en avión desde el Prat a Portela. Esta vez hemos escogido la aerolínea TAP para viajar y la verdad es que ninguna queja, todo perfecto.
Tengo que decir que los portugueses son personas superamables y dispuestas a ayudarte, y sobre todo a entenderte, porque casi todos hablan algo de español o inglés, así que no se tiene ningún problema de comunicación.
Como los papis hemos estado en varias ocasiones en Lisboa, esta vez la hemos dedicado a visitar lugares en los que no habíamos estado.

  • Día 1: Vuelo de Barcelona a Lisboa

Salimos a las siete de la tarde desde el Prat, dejando nuestro coche aparcado en el mismo parking del aeropuerto. Estuvimos calculando y salía mucho más a cuenta dejarlo en el parking que coger un taxi, y además llevando las sillitas de los peques. Lo único que tuvimos que hacer es reservar con antelación para tener un descuento en el precio final.
El vuelo estupendo, G estuvo durmiendo todo el rato casi y C estuvo entretenida comiendo un bocadillo y con la Tablet. G todavía no tiene 2 años, así que voló encima de mami... ya se empieza a notar el peso y que las piernas se empezaban a dormir por falta de circulación, jajaja.
Esta vez es la primera vez que no hemos facturado las maletas, llevamos dos maletas pequeñas de tamaño cabina y una bolsa, y la verdad es que ha quedado casi toda la ropa sin poner. Lo bueno de ser familia es que embarcas primero y fijo que tienes sitio para guardar los trastos en el portaequipajes del avión.
Una vez llegamos a Lisboa, cogimos un taxi destino a nuestro alojamiento, el precio del taxi, 8,30€, casi igual que en Barcelona (modo ironía on). Para nuestro alojamiento otra vez hemos confiado en Airbnb, nos hemos alojado en un piso en el barrio de la Alameda, con metro casi al lado de la puerta y muy bien comunicado.


  • Día 2: Parque de las Naciones - Belem

Nuestro primer día de turismo dedicamos la mañana a visitar el Parque de las Naciones, y más concretamente el Pavellón del Conocimiento y Ciencia Viva. Para llegar ahí, cogimos la línea roja del metro y bajamos en Cabo Ruivo. Ciencia Viva es un museo de la ciencia donde los peques lo pasan en grande descubriendo cosas y experimentando. Hay exposiciones que van cambiando y además tienen una zona llamada "Doing" donde se pueden realizar experimentos, crear cosas como pulseras, abalorios, zapatos, circuitos de canicas, circuitos eléctricos... Aquí es donde estuvimos más rato, ya que lo teníamos casi en exclusiva para nosotros. Otra zona es para jugar, con construcciones, subiendo a zonas de escalada... muy chula, pero estaba a tope de niños, al ser viernes había como dos millones de niños corriendo por allí, así que este espacio no lo pudimos disfrutar mucho. Luego la zona propia del museo, donde se pueden probar experimentos, está muy bien también, realmente tanto C como G lo disfrutaron mucho. C dice que le gustó mucho porque se podían hacer burbujas gigantes, así que con poco se conforma.

Ciencia Viva

Ciencia Viva

Ciencia Viva

Ciencia Viva


Una vez finalizada la visita al museo y previo paso por el baño para cambiar a G, cogimos el teleférico, o como dice C, el "ascensor que vuela" y recorrimos el Parque de las Naciones hasta la otra punta. Allí me llegó la inspiración y recordé que leí en Tripadvisor que había un buen restaurante donde hacían bacalao. El restaurante es D'Bacalhau y la verdad es que nos encantó, es un sitio de los que se pueden calificar como "sitio bien" no la típica tasca de Lisboa donde, por supuesto, también se come genial, tenían tronas, cambiador, vasos de plástico y cubiertos para los peques y los camareros muy simpáticos. Comimos, como no, bacalao y para los peques, un plato que llevaba hamburguesa, arroz, patatas y un huevo, lo compartieron porque ya nos avisaron que era una exageración para uno solo.


Parque de las Naciones
Cuando acabamos de comer, nos dirigimos otra vez hacia el teleférico para volver a nuestro punto de partida y de ahí buscamos el autobús 728 que en una hora nos llevaría a Belem por la costa.
Por suerte un alma caritativa nos dejó sentar, porque si tenemos que hacer ese viaje de pie morimos, sobre todo yo, que iba con los dos peques mientras papi cuidaba del carro. Hay que decir que el Lisboa, excepto el metro, el transporte no va muy bien, tanto autobuses como tranvías van a reventar, es exagerado. Una vez hicimos toda la ruta del 728, llegamos al monasterio de los Jerónimos, es digno de visitar, pero atención, con carrito de bebé sólo hay facilidades de acceso en la planta baja, para las superiores hay que tener ayuda para subir el carrito o bien llevar una mochila portabebés. A los peques también les gustó mucho porque por el patio se podían ver los aviones sobrevolar Lisboa, todo un espectáculo para G, que es un apasionado del transporte en general.

Monasterio de los Jerónimos
Después de la visita cultural, a merendar a Pastéis de Belém, que está al ladito, es de suponer lo que merendamos, ¿no? Buenísimos pasteles de nata que nada tienen que ver con los que venden en otros sitios, no es de extrañar que a día de hoy la receta continúe siendo secreta.

Pastéis de Belém
Ya con la panza llena, nos fuimos para casa, esta vez en tranvía hasta Rossio y de allí al metro de Arroios que también estaba cerca de casa. En Rossio nos encontramos con una feria de agricultores donde había comida y bebida de todo tipo y con una pinta que daba ganas de comérselo todo. Nos limitamos a coger algo para beber y un pan que seguía bueno cuatro días después.
  • Día 3: Jardim da Estrela - Mercado de Ourique - Centro

El segundo día, y último, de turismo lo dedicamos a que los peques pudiesen jugar por la mañana en el parque del Jardim da Estrela. Llegamos allí con la línea amarilla bajando en la parada Rato y caminando un poquito. La verdad es que es un parque muy bonito con un kiosko para tomar algo si se quiere, lavabos para los peques, muchos columpios y en vez de tierra con piedritas. Los peques estuvieron encantados jugando un buen rato antes de la hora de comer.

Jardim da Estrela
Jardim da Estrela
Para comer fuimos al mercado de Ourique que lo han reconvertido en un mercado para degustación donde puedes comer pasta, sushi, hamburguesas artesanales, pescado, carne, pasteles, cócteles, cervezas... Cada parada especializada en un producto. Una vez hacías el pedido, te daban un avisador, donde indicaba que tu plato ya estaba listo para recoger.
Comimos bien, pero todo y estar lleno de niños comiendo con su familia, lo vi un poco justo, no había tronas, y no había casi espacio para dejar el carrito, estaba todo un poco apretujado, supongo que cuanta más gente quepa, más se consume, pero no se puede decir que estuviésemos muy  a gusto. En cuanto acabamos de comer huimos de allí hacia el centro.

Centro

Cogimos de nuevo el metro y bajamos en Restauradores y de ahí decidimos pasear hacia la plaza del Comercio, Baixa, Rossio... Hicimos una parada para reponer fuerzas en la Confeitaria Nacional, donde compramos dos "pastéis", muy a nuestro pesar, porque si fuese por nosotros hubiésemos comprado quince (para cada uno). Es muy recomendable comprar algo aquí en vez de en los sitios turísticos, no tiene nada que ver ni el local ni la materia prima. ¡Deliciosos!

Para amortizar nuestras tarjetas Viva Lisboa, decidimos coger un elevador para que C lo viese, ya que es una apasionada de teleféricos, funiculares y demás. Cogimos el elevador de Lavra que nos dejaba casi al lado del Jardim de Torel. Este pequeño parque es un mirador donde se puede ver la puesta de sol en unos bancos que son como tumbonas, los peques pueden correr sin problemas, bueno, el único problema es rodar por la pendiente, y la verdad que se estaba estupendamente. Después de descansar un poco y jugar, volvimos a coger el elevador, está vez, de bajada, para volver a coger el metro y volver a casa a recoger trastos e ir preparando maletas para nuestro retorno.


Elevador de Lavra y Jardim de Torel


  • Día 4: Paseo por Saldanha - Vuelo de Lisboa a Barcelona

Como nuestro vuelo salía por la tarde, por la mañana pudimos dar una vuelta por el barrio e ir a desayunar tranquilitos a una de las Padarias Portuguesas que teníamos casi al lado de casa. No digo más, zumo de naranja natural, croissant de jamón y queso y café con leche, 2,50€. "Póngame 8 para llevar".

Después ya fuimos a recoger nuestras maletas sin prisa y cogimos el metro hacia el aeropuerto. Allí comimos en un fast food y de ahí, a la puerta de embarque. G justo se durmió un rato antes de embarcar y tuvimos la mala suerte de que a pesar de nuestros esfuerzos, justo al sentarnos en el avión, despertó, así que la vuelta estuvo más entretenida, pero en general todo fue bien y no nos podemos quejar.

CONSEJOS PARA VISITAR LISBOA CON PEQUES:
  • Nosotros ya habíamos visitado la parte alta de las colinas en nuestras anteriores visitas, pero si hay que subir al Castelo de San Jorge o a la Alfama, así como a otras zonas en alto, es indispensable llevar mochilas portabebés, para empujar el carrito en subida sudas tinta!
  • Mucho mejor moverse en metro que en tram o bus, se ponen a reventar literalmente y los niños se agobian mucho.
  • Lo ideal es alojarse en una zona "llana" y con buen acceso en metro al centro.
  • Las tarjetas turísticas de transporte sólo salen a cuenta si se hacen muchos viajes, nosotros pagamos 25€ por las dos tarjetas de adultos dos días completos, se amortizaron, pero muy justo, y porque cogimos un elevador, sino no vale la pena.
  • Es muy interesante coger el metro tanto para ir como para volver del aeropuerto, no hay tarifa especial y está adaptado completamente con ascensores.
  • Y esto lo añado porque cada vez que voy lo tengo que preguntar, cómo pedir el café que quieres de entre las millones de formas en que los hacen en Portugal:

    • BICA: es el café solo, tipo espresso.
    • ABATANADO: se trata de una café sólo doble aunque menos intenso.
    • PINGADO: café cortado. Es un café que lleva un pingo de leche (para cortar un poco la acidez del café) y es algo menos intenso que la 'bica'.
    • MEIA DE LEITE: Se trata de un café con leche en taza pequeña.
    • GALãO: café con leche grande, de desayuno, siempre servido en vaso de cristal alto.
    • CARIOCA: café solo o café americano, más suave y "aguado".
    • GAROTO: equivalente a un café cortado en taza pequeña.
    • DESCAFEINADO COM LEITE: Los descafeinados suelen ser de máquina.
    • GALãO OBSCURO DE MAQUINA: Un galão con un poquito más de café.


Espero que os haya gustado nuestra última escapada y que nuestros consejos os sirvan si hacéis algún viaje a nuestro país vecino.